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Opinion

Unas PASO que parecieron elecciones generales

pasoEn el año 2009, se reglamentaron las elecciones PASO (Primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias) cuyo objetivo principal consistía en que los candidatos de cada fuerza política no sean elegidos puertas adentro de las agrupaciones sino por el voto popular, de cara a las generales del mes de octubre. Sin embargo, en los comicios de agosto pasado esto se practicó poco y nada a nivel local.

Muchos pre-candidatos se decidieron puertas adentro, bajando aquellas listas que no representaban al veedor del frente electoral. En otros casos, se pudo llevar a cabo la interna pero con ventajas para un solo pre-candidato, que resultaba aquel “apadrinado” por el referente nacional y/o provincial. El elegido recibía todos los recursos económicos para publicidad, campaña e incorporación de fiscales en las escuelas; sus rivales de la interna corrían con desventaja al contar con muy pocos recursos para darse a conocer.

Para esto veamos los casos más relevantes. Unidad Ciudadana es un claro ejemplo de participación restringida. La primer lista en presentarse fue la encabezada por Marcos Gutiérrez, y apoyada por la veedora y diputada nacional Fernanda Raverta. Horas después aparecieron cinco listas más, encabezadas por Carlos Cheppi, Horacio Tettamanti, Aldo Albarracín, Brian Cardoso y Edgardo “Mosquito” Díaz. Una semana después se proscribieron todas las listas excepto la primera. Varias versiones circularon acerca de esta decisión: falta de avales, listas que expresaban un “PJ sin rumbo” o falta de adhesión al frente electoral por parte de los proscriptos.

Ante esta situación, Aldo Albarracín acudió a la justicia y logró que habilitaran su lista. Sin embargo corrió con desventajas desde el principio: los recursos económicos le fueron escasos y para colmo de males, tuvo que presentarse a competir con boleta corta sin poder acoplarse a la lista entera de Unidad Ciudadana. El apoyo del referente peronista a nivel local, Juan Manuel Rapacioli, no fue suficiente para afrontar estos obstáculos. Su spot radial solo estuvo en la FM del Sol y las trampas no cesaron: cuando llegaron las boletas desde La Plata, la encabezada por el cooperativista no estaba cargada. Por ende, la presencia de boletas en los colegios fue escasa. Esta dificultad sumada a la falta de fiscales, no permitió que todos los marplatenses vean su boleta en el cuarto oscuro.

Otra muestra de proscripción y fraude se manifestó en el Frente Justicialista. Su referente Florencio Randazzo decidió privilegiar lo oficial e inclinarse por la lista 2, encabezada por Fernando Maraude. Las listas de Balsano (N° 4) y San Martín (N° 6) resultaron perjudicadas, siendo este último el más afectado.  Maraude lo quiso bajar de la elección por “falta de avales” pero al recurrir a la justicia pudo revertir el intento de proscripción, pudiendo lanzar su candidatura pocos días después en el Sivara. Pero los recursos fueron limitados y se realizó una campaña a pulmón. Sus publicidades sólo pudieron verse por redes sociales, y los carteles o pegatinas en algunos barrios. Pocos días antes de los comicios vino lo peor: al igual que Albarracín, su boleta no aparecía cargada en el correo. En consecuencia realizó un acampe de casi veinticuatro horas hasta que le prometieron garantizar su boleta en todas las escuelas de la ciudad. Todo esto se trató de una falsa promesa, ya que la lista 6 brilló por su ausencia en muchos establecimientos educativos. Esto afecto aún más, teniendo en cuenta que no todos los colegios contaron con fiscales de su lista. El resultado  era anunciado: salió segundo en la interna que gano la lista 2, quedando afuera de cara a octubre. Otra vez más Vacante y Maraude se dieron el gusto de triunfar con maniobras fraudulentas.

Por eso, hay que recuperar el peronismo a nivel local. Se precisa una conducción de puertas abiertas, que garantice la participación de todos los matices del PJ.  Actualmente la conducción de Pablo Vacante representa los intereses de pocos; y además llego al poder tras bajar en 2013 a Rapacioli y San Martin de la interna. Es decir, realizó comicios sólo para “legitimarse” ya que no tenía competidores en los cuartos oscuros. También demuestra incoherencias: asistió al lanzamiento del socialista AndrésCordeu pero se ausentó en la presentación de Pepe San Martín. Tampoco ha presentado informes acerca de la delicada situación económica y social que sufre Mar del Plata.

 

Para concluir, sostengo que se deben regular más estrictamente las elecciones internas. Es incomprensible que el veedor de un frente electoral apoye una lista determinada (Raverta es un claro ejemplo, al bajar todas las listas excepto la que apadrinaba). Por lo tanto, debería haber veedores imparciales que permitan la participación de todos los pre-candidatos en el comicio electoral. También todos deben contar con el mismo derecho. Resulta injusto que algunos frentes cuenten con fiscales de mesa mientras otros, solo puedan poner fiscales generales o incluso no tengan fiscales en muchas escuelas. De esa forma son claras las posibilidades de fraude por parte de quienes tienen más recursos, tal como le sucedió a Pepe San Martin este año y en las PASO del 2011 al sufrir la falta de boletas en varias escuelas. Espero que esto cambie y se pueda garantizar la participación de cualquier pre-candidato en elecciones primarias. Todos tienen derecho a competir y sin ningún tipo de desventaja.

      

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